Políticas criminais na Argentina
Escrito por Gilbert Di Angellis   

Entrevista com Dr. RICARDO KLASS, ex-vice-ministro da Justiça

  

Nos últimos anos tem-se debatido diversos temas de políticas criminais no Brasil. Questionamentos quanto à possibilidade de pena de morte e referentes à redução da maioridade penal têm sido tópicos de calorosas discussões. Mas a necessidade de combater o crime organizado, de ressocializar os presos e repensar a atuação do Estado diante destes problemas é algo latente em quase todos os países do mundo. 

Convidamos Ricardo Klass para nos responder perguntas a respeito das políticas criminais em seu país que, com sua larga experiência nos temas ligados ao Direito Penal, pode contribuir com ensinamentos de como estes problemas têm sido enfrentados na Argentina e nos propiciar reflexões sobre o nosso país. 

Ricardo Klass é Doutor em Direito Penal e Professor da Universidade del Salvador, em Buenos Aires, integrou a Comissão de Elaboração do Anteprojeto de Código Penal da Argentina, representou o seu país na ONU em congressos de prevenção de delitos e foi vice-ministro da Justiça e presidente do Superior Tribunal de Justiça da Província de Terra do Fogo.  

 

No Brasil, menores infratores têm praticado atos criminosos extremamente danosos à sociedade, como latrocínio, homicídio, roubo e tráfico de drogas. Parte dos meios de comunicação e da sociedade têm se mostrado a favor de uma redução da maioridade penal – atualmente os menores de 18 anos são inimputáveis pela Lei. Como essa questão tem sido vista na Argentina? As infrações cometidas pelos adolescentes são uma preocupação estatal? Que medidas têm sido tomadas? 

En  la Argentina también se verifica una creciente presencia de adolecentes en distintas formas delictivas, sobre todos en aquellas que muestran una gran violência.

La situación es mucho más grave desde que se verifica que los delitos muy graves son cometidos por niños de 12 ó 13 años. Hasta hace quince años La delincuencia de esa edad era en general la conocida como de bagatela.

La imputabilidad penal comienza a partir de los 16 años con un régimen especial que dura hasta los 18. Los que cometen delitos en esta franja tienen un proceso similar al de los mayores pero se suspende la aplicación de la pena durante un tiempo a fin de verificar si ésta se aplica o modifica de acuerdo a una proyección de la conducta del joven en la vida social.

En la Argentina, como en otros países, se debate sobre bajar la edad de la imputabilidad pero yo creo que una eventual baja no es un aporte serio para la solución de los problemas de la delincuencia juvenil. 

Lo que parece importante distinguir es entre la conducta delictiva individual, frecuentemente ligada a la marginación del joven respecto de una vida social adecuada - en muchos casos estos jóvenes no tienen contención familiar, no estudian ni trabajan y rápidamente caen en adicción a las drogas, alcohol y tabaquismo perdiendo el optimismo y menospreciando el valor de la misma vida - y aquellos que son captados por la criminalidad organizada entre otras cosas porque se especula con la situación de inimputabilidad de los menores de 16 años.

En mi País hay una gran preocupación pero no se han desarrollado planes para el  mediano y largo plazo. En general se actúa después que se comete el delito y eso es insuficiente.

Por una parte es necesario que las distintas agencias  del Estado trabajen en programas de prevención social. No es conducente ver la situación de los jóvenes en situación de riesgo como ya explique y quedarse esperando que lleguen a cometer delitos como seguramente ocurrirá.

Una parte de la sociedad cree que la cuestión se soluciona con el encarcelamiento pero eso es falso. Los institutos de detención no ayudan a la resocialiazación y muchas veces favorecen que el joven se inserte más intensamente en el delito. Para estos jóvenes delincuentes la cárcel es la libertad y la vida en sociedad es un futuro sombrio de frustración y muerte. 

Igualmente es necesario abordar con planes de largo alcance el grave problema de la criminalidad organizada poniendo el acento especialmente en el narcotráfico que resulta la gran fuente contemporânea para producir víctimas y victimarios de la actividad delictiva.

 

Adolescentes e crianças infratoras devem ser tratados como adultos na hora de assumir a responsabilidade por seus atos? 

En la Argentina el proceso judicial es similar para los adolecentes y los mayores de edad. La diferencia consiste en que la eventual aplicación de la pena se realiza después de una evaluación y cuando el joven alcanzó la condición de adulto.

Siguiendo en lo conceptual la Convención de los Derechos del Niño creo que es muy importante que se trabaje sistemáticamente sobre la prevención y que cuando se decida la condena de un joven se procure  su reinserción social teniendo en cuenta que la segregación social por un tiempo no soluciona el problema sino que lo posterga y seguramente lo hace de mayor gravedad. El encarcelamiento de los jóvenes sin una política especial de reinserción social constituye un proceso educativo invertido que favorece una criminalidad más intensa y un riesgo social mayor.

 

Quais são os maiores desafios da Argentina no combate à criminalidade? O senhor acredita que as taxas de criminalidade refletem a impunidade da Lei penal ou a falta de oportunidades e igualdade social?

En mi país está pendiente de desarrollo la planificación y ejecucíón de las distintas áreas de la política criminal. Con la ley penal no basta para prevenir o reprimir el delito.

También es claro que es necesario desarrollar un conjunto de políticas sociales para brindar oportunidades adecuadas a las personas evitando así la intervención del sistema penal.

Como dije anteriormente es urgente planificar y ejecutar un trabajo orgânico frente al crimen organizado con especial atención en la cuestión del narcotráfico pero sin olvidar el tráfico y trata de personas, los llamados piratas del asfalto –atracadores en las rutas- el contrabando, los delitos cometidos por médios informáticos, etc.

Asimismo se debe trabajar en la prevención necesaria para limitar la inseguridad ciudadana. Al margen del daño social,  la falta de presencia del Estado puede generar conductas particulares contrarias al orden jurídico y a la paz.

Otro tema esencial es el de reformar el sistema carcelario que en la Argentina no está brindando el trato humano adecuado a los detenidos y tampoco favorece su reinserción social. Es necesario estudiar los importantes avances que Naciones Unidas muestra sobre el tema penitenciário y trabajar para su aplicación teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada País y sus distintas regiones. 

Finalmente y para mi País y su sociedad es importante hacer entender que los problemas de la marginalidad y la criminalidad no se solucionan con nuevas leyes que se dictan ante cualquier coyuntura. Eso solo sirve para dificultar la actividad de las agencias públicas y los tribunales de justicia.

Hoy existe un debate en la sociedad para lograr un Código Penal orgânico que le dé sentido a una política criminal  sistemática y de largo plazo.  

 

O objetivo do encarceramento é punir os criminosos ou possibilitar a ressocialização ao infrator? Na Argentina, a reincidência criminal tem sido maioria ou a passagem dos infratores por instituições do Estado tem surtido resultados positivos na vida dessas pessoas? 

De acuerdo a las diferentes posiciones doctrinarias  la pena de prisión se pretende que funcione para la prevención general como ejemplo para los demás sobre la consecuencia de delinquir o como prevención especial para el propio condenado que tendrá que repensar su conducta social para el futuro.

Sin perjuicio de eso es evidente que la expectativa debe ser la resocialización para que el condenado se reinserte en la vida social y deje de lado las conductas delictivas.

Lo que sí resulta necesario es trabajar como decía antes en todas las áreas de la política criminal desde la prevención, la represión, el sistema penitenciário y el seguimiento postpenitenciario.

En la experiência argentina hay un alto número de reincidentes entre quienes han sufrido condenas de prisión y reitero que la solución no pasa solamente por dejar un tiempo en la carcel a los que delinquen. En muchas ocasiones estos detenidos se han relacionado con personas y formas delictivas más peligrosas y una vez en libertad son de mayor riesgo para la sociedad.

Volviendo a las respuestas anteriores considero que es fundamental el trabajo sistemático y de largo plazo en la prevención del delito teniendo especialmente en cuenta a los jovenes en situación de riesgo. Corresponde al Estado en sus distintas expresiones y a la sociedad civil abordar la contención y proyectar para los jovenes una adecuada inserción en la educación y el trabajo.

No debe olvidarse que el delito cometido y la intervención del sistema judicial penal muestran el fracaso del orden jurídico como cultura para vivir armónicamente en sociedad.

 

Texto e perguntas: Gilbert Di Angellis. Entrevistado: Ricardo Klass. Data: 04/04/2014 

 
RocketTheme Joomla Templates